RESEÑA
Giosue Carducci. Scrittore, politico, massone, de Aldo A. Mola, BastogiLibri-Via Giacomo Caneva, 19 – 00142 Roma, 2026, Idioma italiano, 571 páginas /ISBN-10: 8845257479 / ISBN-13: 978-8845257476.
Reseñado por Juan José Morales Ruiz, Doctor en Ciencias de la Información por la Universitat Autónoma de Barcelona, miembro del CEHME. Ha sido, Profesor de Historia Contemporánea en el Centro de la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED) en Calatayud
jmorales@calatayud.uned.es

El profesor Aldo A. Mola, escribe sobre el escritor Giosue Carducci, en su reciente libro que ahora reseñamos que “junto con Víctor Manuel II y Giuseppe Garibaldi, el escritor Giosuè Carducci (1835-1907) fue el artífice de la Tercera Italia desde el Risorgimento hasta la Primera Guerra Mundial. Inculcó en la gente el amor por el estudio y la participación política como deber ciudadano. Su vida estuvo marcada por tragedias: la muerte de su hermano y dos hijos, pasiones amargas, controversias políticas, escándalos y un atentado en la Universidad de Bolonia, donde impartía clases desde los 25 años. ¿Quién era Carducci? «Un garibaldiano», cantaba la reina; republicano, fue senador del reino: un verdadero estadista. En 1906, recibió el Premio Nobel de Literatura por su labor en la promoción de un ideal universalmente válido: la unión del clasicismo grecolatino con la Europa contemporánea”.
En el centenario de su muerte
Carducci era un hombre que tenía un carácter recio, una fuerte personalidad, pasiones impetuosas, y entre ellas, una absolutamente primordial: Italia. Fue el responsable del lema «Italia primero, Italia por encima de todo», adoptado por el rey Umberto II. Su vida y su obra contribuyeron significativamente al proceso de unificación nacional que siguió a la proclamación del Reino de Italia el 17 de marzo de 1861: «¡Una vez hecha Italia, debemos hacer italianos!».
Como dice el Duque de Saboya, en la presentación del libro: «fue diputado en 1876 y senador del Reino de Italia desde 1890, Carducci fue un pionero y protagonista en la reconciliación de numerosas figuras de culturas y sensibilidades diversas, e incluso opuestas, con los ideales del Risorgimento y la monarquía. Un ejemplo de ello fue Giuseppe Verdi, a quien, entre otras cosas, en un encuentro en Génova, le hizo la memorable confesión: «Creo en Dios» Basta con citar, entre sus muchos poemas inmortales, En el Anuario de la Fundación de Roma y Piamonte para comprender el inmenso valor cívico de su obra. En el centenario de su muerte, espero que todos los italianos, especialmente los jóvenes, redescubran, o descubran, a través de estas páginas la voz de Giosué Carducci: clara, actual y viva».
El profesor Aldo A. Mola explica que “el libro ofrece un perfil de la personalidad y la obra de Carducci. Según los criterios historiográficos que he adoptado. Considero inútil determinar si Carducci sigue siendo relevante hoy en día, o si su relevancia es mayor o menor que la de otros poetas y escritores de los siglos XIX y XX, o de otros siglos. Lo más importante es que se le conozca y reconozca en toda su plenitud, incluyendo las pruebas que sufrió, total o parcialmente ocultas, como su encarcelamiento a los quince años por denuncia de su padre y la trágica muerte de su hermano menor, Dante. Carducci explica por qué los italianos están unidos y por qué deben permanecer así. Por ello, espero que sus escritos se lean o relean 120 años después de haber recibido el Premio Nobel de Literatura (10 de diciembre de 1906) y de su fallecimiento (16 de febrero de 1907). Con este fin, a la reseña biográfica le sigue una antología, necesariamente breve, de poemas y prosa. Las limitaciones de espacio impidieron incluir cartas y documentos. Las ilustraciones también se han reducido al mínimo. Invitan al lector a visitar los lugares donde vivió y con los que se identificó.
“Asimismo, creo que es erróneo evaluar a Carducci con criterios ajenos a su época. Parece infundado descartarlo como «francamente reaccionario» o víctima de una «ofuscación pequeñoburguesa entre lo erótico y el ideal político», como escribió Alberto Asor Rosa en referencia a sus páginas sobre Eterno femminino regale. Creo que es mucho más constructivo (y urgente) situar a Carducci en su contexto histórico, documentar y comprender qué eligió ser, cómo quería ser y si lo logró y en qué medida. No veo por qué debería identificarse con opiniones o ideologías que apenas comenzaban a surgir entre 1860 y principios del siglo XX —los años centrales de su vida como profesor, escritor, político y masón— y que aún no han adquirido una forma definida ni siquiera un siglo después de su muerte. ¿Por qué debería conformarse a los deseos o expectativas de la posteridad mientras Italia y los italianos aún estaban en formación (y en gran medida todavía lo están)?
“El biógrafo -concluye- debe escuchar a la persona que estudia y a su época, no de enseñarle lo que debería haber hecho. En el caso de Carducci, también debe explicarse (no ignorarse) por qué fue masón, y debe comprenderse su profunda amistad fraternal con Francesco Crispi y Adriano Lemmi, así como su pasión por Lina y Annie, fuentes de inspiración. Carducci fue el primero en escribir sobre ello. Sus biógrafos, empezando por Giuseppe Chiarini, no dijeron nada al respecto, cometiéndole así una injusticia. A la luz de estos criterios, por superfluos que parezcan, concluyo que Carducci fue un poeta supremo, un prosista de singular vigor y arquitecto de la vida cultural y política de la Tercera Italia: comparable solo a Víctor Manuel II y Giuseppe Garibaldi, como afirmó Giovanni Giolitti cuando en 1907 solicitó que se erigiera en su honor el monumento nacional que nunca llegó a construirse. La ciudad de Bolonia proporcionó el complejo escultórico diseñado por su «hermano» Leonardo Bistolfi”.
El profesor A. Mola publicó en 2007 un libro sobre este personaje histórico: una síntesis insuperable de la profunda relación entre Giosue Carducci y la Nueva Italia. Su nuevo libro es magnífico. Fundamental para conocer la historia contemporánea de Italia.
El volumen actual ha sido publicado por la Asociación de Estudios Históricos «Giovanni Giolitti» y la Asociación de Estudios de Saluzzo, con el apoyo de: el Grupo Cruz Blanca (Turín), el Comando Militar del Ejército Piamonte, el Centro de Estudios Piamonteses, el Instituto Italiano de Estudios Filosóficos, el Instituto de Estudios Políticos Giorgio Galli (Milán), los Anales de la Nobleza Italiana, el Comité Cuneo del Instituto para la Historia del Risorgimento Italiano y el Ayuntamiento de Torre San Giorgio (Cn).
