Texto: Cristina Calandre Hoenigsfeld

Siempre le digo a mi prima Beatriz Moles Calandre que vaya honor tenerlos esos dos abuelos: Por el lado materno el Dr Luis Calandre Ibañez (que ambas compartimos con otros tres nietos más), y por el paterno, Enrique Moles Ormella (ella es nieta única). Ambos consuegros tenían muchas cosas más en común que su nieta, entre otras cosas: se formaron con las pensiones (becas ) de la Junta para Ampliación de Estudios (JAE) en Alemania, luego ambos trabajaron en los laboratorios de la JAE, Calandre en el de anatomía microscópica situado en la Residencia de Estudiantes y Moles en el Instituto de Física Química (luego Rockefeller).

El año 2013 ha sido elegido como año en homenaje a Enrique Moles Ormella , (1883-1953) por la Sociedad Catalana de Química , la Societat Catalana d´Historia de la Ciencia y el Institut de Estudis Catalans.
Además de publicar el libro escrito por Enrique Moles “Determinació de pesos moleculares de gasos pel método de les densitats limit”, tienen previsto la instalación de una placa conmemorativa en el carrer Auléstia, 25, en el barrio de Gracia, donde nació Enrique y que será inaugurado por el alcalde de Barcelona , entre octubre y noviembre del 2013.
Hace muchos años, que vengo escribiendo sobre la JAE y sus científicos durante la Guerra de España, pues fui la primera que dije que dicha JAE había seguido activa durante ese periodo (1936-39) , y que incluso se seguía investigando y publicando.
Un claro ejemplo de ello fueron Calandre y Moles, el primero dirigiendo el Hospital de Carabineros en la Residencia de Estudiantes y el segundo dirigiendo el Instituto Rockefeller, ambos edificios situados en la Colina de los Chopos (Madrid). Ambos pues grandes patriotas leales hasta el final a la II República Española.
Cuando en una carta Rafael Lapesa el 9 de Julio de 1938 le escribe a Rubén Landa, encargados de la JAE: “Se me ocurre pensar si el mismo señor Calandre que ha conseguido restablecer la pulcritud más exquisita en la Residencia o el señor Moles querrían encargarse de la Subdelegación de la JAE en Madrid…”.
Vemos que los dos fueron candidatos para ese puesto, aunque finalmente, el elegido fue el Dr Calandre, nombrado subdelegado de la JAE–Madrid en octubre de 1938.
Y Ambos fueron duramente represaliados por el franquismo, debido al odio que les tenían los del Opus Dei y los franquistas, claros ejemplos del exilio interior.
Moles estuvo en la cárcel durante 5 años y Calandre, con más suerte, menos de un año, y a los dos se les prohibió ejercer sus puestos de responsabilidad, perdiendo su condición de funcionarios, Moles en la Universidad, como catedrático y Calandre en el Hospital de la Cruz Roja como jefe de cardiología.
Sus Consejos de Guerra, a los cuales he podido acceder en los archivos militares, son impresionantes, pues en ambos casos son expedientes muy voluminosos para poder condenar a semejantes talentos de prestigio internacional, había mucho que inventar y mentir.
Yo me siento muy honrada con la futura placa conmemorativa de Enrique Moles Ormella en Barcelona, a cuya inauguración procuraré asistir, pues aunque no es mi abuelo, si es para mí, como honrar a mi abuelo Luis Calandre, por las grandes similitudes entre ambos , y en definitiva, es honrar a los científicos de la JAE que defendieron la legalidad republicana. Esperemos que cunda el ejemplo, ya que hay mucha memoria republicana que recuperar., y no parece que vayamos por el buen camino.
Cristina Calandre Hoenigsfeld.
2 de septiembre 2013.

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Editor: Fernando Sígler Silvera. Doctor en Historia (UNED). ISSN 1885-6691. Copyright 2018.

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