El ciclo de conferencias Golpe, guerra y represión, organizado por la  Asociación Casa de la Memoria para su emisión por internet y podcast a través de La Voz de la Memoria, llegó a su fin. Ángel Viñas y Francisco Espinosa Maestre lo clausuraron este lunes 26 de julio de 2021. A las 19 horas, Francisco Espinosa habló sobre La represión, el gran secreto del franquismo; a las 20 horas, Ángel Viñas protagonizó la conferencia de clausura con una intervención titulada El golpe y la represión planificada.

Ángel Viñas y Francisco Espinosa.

Ángel Viñas y Francisco Espinosa.

Este ciclo lo inauguró Paul Preston con una entrevista concedida desde Londres a Malgara García Díaz y Antonio Morales Benítez, miembros del comité científico de la Asociación Casa de la Memoria.

Cubierta del libro.

Cubierta del libro.

La editorial Los Libros de la Catarata ha dado a la luz la obra Geografía de la represión franquista en Galicia, de Julio Prado Rodríguez. En la presentación de este libro, dice la editorial: “Durante los años noventa del siglo XX gran parte de los denominados “nietos de la guerra” alcanzaron su “mayoría de edad social”. Muchos pertenecían a una generación mucho menos marcada por las consecuencias traumáticas de la guerra civil y menos comprensiva con el mantenimiento de las políticas de fomento de la ‘memoria’, aunque ambos elementos fueron determinantes para que se implicaran más activamente en la búsqueda de la trayectoria vital de sus ancestros. Paralelamente, la apertura de diferentes archivos, hasta entonces vedados, facilitó que nuevas hornadas de investigadores se implicaran en la reconstrucción de esa parte del pasado. En el caso de Galicia, la Facultad de Historia de Ourense fue pionera en la apertura de esas líneas de investigación basadas en la sistemática exploración y utilización de las fuentes militares, policiales y carcelarias, imprescindibles para el estudio científico de lo que fue la represión franquista en esta comunidad, donde los formalismos legales y las prácticas religiosas heredadas explican la generalizada costumbre de dar sepultura a los asesinados en las parroquias más cercanas al paraje de ejecución, pero no aclaran el porqué de los incontables lugares de muerte dispersos por toda la geografía gallega”.